Análisis de supervivencia a 10 años de aloinjerto osteocondral (OCA) para defectos condrales grandes del talo (>2.5 cm²). Evalúa tasa de éxito clínico (FAOS >65, sin cirugía de rescate), factores predictores de fracaso (edad, tamaño de la lesión, lesión lateral vs. medial, defecto quístico) y conversión a TAR o artrodesis. Es la serie con seguimiento más largo publicada para OCA talar.
La supervivencia del OCA talar a 10 años fue del 72% (sin necesidad de cirugía de rescate). Los predictores de fracaso fueron: lesión >4 cm², edad >45 años al momento de la cirugía, y defecto lateral (vs. medial). El 28% que fracasó se convirtió a TAR o artrodesis — ambas con buenos outcomes como cirugía de rescate. Conclusión operativa: OCA talar es una opción válida para defectos >2.5 cm² en pacientes jóvenes (<45 años) con buena reserva ósea. En >45 años o defecto >4 cm² → informar sobre mayor riesgo de fracaso y considerar TAR directamente. El OCA no es un procedimiento definitivo en pacientes mayores.
Análisis propensity-matched de ORIF de tobillo en pacientes con IMC >35 vs. IMC normal. Compara tasas de SSI, dehiscencia, falla de implante y malreducción. Adicionalmente propone y evalúa modificaciones técnicas para el subgrupo de alto riesgo: incisiones más cortas, uso preferencial de clavo IM sobre placa lateral, y protocolos de descarga modificados. Serie de 420 pacientes con seguimiento mínimo 12 meses.
En obesidad (IMC >35), el ORIF con placa lateral tiene una tasa de complicaciones de herida del 19% vs. 6% en normopeso. El clavo IM percutáneo redujo esta tasa al 9% en el grupo obeso — similar al de normopeso con placa. La falla de fijación también fue mayor con placa en obesos (>100 kg). Conclusión operativa: en paciente obeso (IMC >35) con fractura de peroné distal → clavo IM percutáneo de primera elección, no placa lateral. En fracturas que requieren placa obligatoriamente → protocolo de descarga más estricto (sin carga 8-10 semanas) y profilaxis antibiótica extendida.
RCT del grupo de Vega/Batista que compara Brostrom artroscópico total vs. Brostrom mini-open (incisión de 3-4 cm) en CAI. El Brostrom artroscópico utiliza portales estándar + sutura del LPAA con arpones pasados percutáneamente bajo visualización directa. Outcomes a 3 años: FAAM, AOFAS, tasa de recurrencia y satisfacción. Primera comparación de nivel I entre ambas técnicas.
Brostrom artroscópico fue equivalente al mini-open en recurrencia, FAAM y AOFAS a 3 años. El artroscópico mostró menor dolor postoperatorio a las 2 semanas y RTP 2-3 semanas más rápido. La curva de aprendizaje del artroscópico es significativa — en manos no expertas la tasa de conversión a técnica abierta fue del 12%. Conclusión operativa: Brostrom artroscópico es una alternativa válida al mini-open con RTP ligeramente más rápido. Solo adoptar si el cirujano tiene artroscopía de tobillo avanzada (>50 casos). En curva de aprendizaje → mini-open sigue siendo la opción más segura y con outcomes idénticos a largo plazo.
RCT que compara bloqueo del nervio tibial posterior (a nivel del tobillo) vs. bloqueo poplíteo para cirugía de pie y tobillo electiva. Evalúa duración de la analgesia postoperatoria, consumo de opioides a 24h, EVA postoperatorio a 6-12-24h y efectos adversos (caída, debilidad, bloqueo motor prolongado). El bloqueo poplíteo es más completo pero bloquea también el nervio peroneo (pérdida del control motor del dorsiflexor).
El bloqueo poplíteo ofreció mayor duración de analgesia (14h vs. 9h) y menor consumo de opioides a 24h. Sin embargo, el bloqueo motor del peroneo generó más caídas en las primeras 12h en el grupo poplíteo — especialmente relevante en cirugías ambulatorias con alta el día. El bloqueo tibial posterior fue suficiente para procedimientos de antepié y no generó bloqueo motor. Conclusión operativa: cirugía de antepié ambulatoria → bloqueo tibial posterior (sin bloqueo motor, alta segura). Cirugía de retropié o tobillo con hospitalización → poplíteo + safeno para mayor cobertura analgésica. ERAS: combinar con paracetamol + AINE para reducir el rebote doloroso al finalizar el bloqueo.
RCT que compara liberación endoscópica de la fascia plantar vs. terapia de ondas de choque extracorpórea (ESWT) en fascitis plantar resistente al tratamiento conservador (fracaso de fisioterapia + ortesis + infiltraciones a 6 meses). Outcomes: VAS, FAAM, satisfacción y tasa de complicaciones a 24 meses. La fascitis plantar es la patología del pie más frecuente en la consulta ambulatoria.
La liberación endoscópica fue superior en reducción del dolor a 12 meses (VAS promedio 1.8 vs. 3.4), pero a 24 meses ambas técnicas convergieron sin diferencia estadísticamente significativa. La ESWT tuvo menor tasa de complicaciones y no requirió anestesia ni recuperación quirúrgica. Conclusión operativa: en fascitis plantar resistente al conservador (>6 meses), la ESWT es la primera opción invasiva — no la cirugía. La liberación endoscópica es la segunda opción si la ESWT falla a 3-6 meses. No operar fascitis sin al menos un ciclo documentado de ESWT.
El RCT (JFAS, may 1) demuestra que a 24 meses no hay diferencia entre cirugía endoscópica y ESWT en fascitis plantar resistente. La práctica de muchos centros de pasar directamente a cirugía tras fracaso de fisioterapia + infiltraciones, sin ESWT, no tiene justificación de nivel I y expone al paciente a riesgos quirúrgicos innecesarios.
El análisis de supervivencia a 10 años (JBJS, abr 28) confirma que el OCA talar tiene 28% de tasa de fracaso general, concentrado en mayores de 45 años y lesiones >4 cm². Esto contradice la práctica de algunos centros que ofrecen OCA sin distinción de edad en defectos grandes, con la expectativa de un procedimiento "definitivo".
El RCT (AJSM, abr 27) confirma que el Brostrom artroscópico es equivalente al mini-open a 3 años, pero la tasa de conversión intraoperatoria fue del 12% en centros en curva de aprendizaje. Esto cuestiona la adopción masiva del Brostrom artroscópico sin volumen adecuado de artroscopía de tobillo.
OCA talar: reservar para pacientes <45 años con defecto >2.5 cm². >45 años con defecto grande → presentar TAR como primera opción. Medir el tamaño exacto del defecto en RMN preoperatoria (cortes coronales y axiales).
ORIF tobillo en obeso: clavo IM percutáneo de primera elección en IMC >35 con fractura de peroné distal. Placa solo si el patrón de fractura lo requiere absolutamente.
Bloqueo analgésico: antepié ambulatorio → tibial posterior. Retropié/tobillo hospitalizado → poplíteo + safeno.
Post-OCA talar: descarga absoluta 8 semanas, carga parcial en bota semanas 8-12, calzado normal semana 14. RMN de control a los 12 meses para verificar integración. No autorizar RTP hasta integración confirmada.
Post-fascitis plantar ESWT: 3 sesiones semanales durante 3-6 semanas, con fisioterapia excéntrica y plantilla de descarga durante el tratamiento. Evaluar a los 3 meses — si mejora >50% en VAS → continuar. Si no → liberación endoscópica.
Post-bloqueo poplíteo: Instrucción obligatoria al paciente de no apoyar el pie hasta recuperar el control motor peroneal. Muletas las primeras 12h.
Protocolo fascitis plantar: flujograma escrito con 3 escalones (conservador → ESWT → cirugía). Documentar el escalón y su duración en la ficha antes de subir al siguiente nivel.
OCA talar: criterios formales de selección documentados — edad, tamaño de lesión, etiología. Registro de cada OCA realizado con seguimiento a 5 y 10 años.
ORIF en obeso: checklist de IMC preoperatorio — si >35 → documentar decisión de placa vs. clavo IM con justificación. Profilaxis antibiótica extendida a 48h (vs. 24h estándar) en IMC >40.