Estudio prospectivo (n=74 pacientes con fractura de maléolo posterior) dividido en tres grupos según el tratamiento de los maléolos posterior y anterior: Grupo 1 — sin fijación de maléolo posterior ni anterior; Grupo 2 — fijación de maléolo posterior únicamente; Grupo 3 — fijación combinada de maléolo posterior y anterior. La reducción sindesmótica fue evaluada mediante tres parámetros derivados de CT. Los índices de reducción mejoraron progresivamente de los Grupos 1 al 3. Malreducción sindesmótica: Grupo 1: 29%; Grupo 2: 10%; Grupo 3: 0%. En el Grupo 3, no se registró ningún caso de malreducción sindesmótica en toda la cohorte. Los autores concluyen que la fijación del maléolo posterior mejoró la reducción sindesmótica, y que la fijación combinada (posterior + anterior) eliminó las malreducciones en esta cohorte.
El estudio demuestra que la malreducción sindesmótica alcanzó 0% en el grupo con fijación combinada de ambos maléolos (posterior + anterior), en comparación con 29% cuando no se fijó ningún maléolo y 10% con fijación solo posterior. La reducción fue evaluada por CT con tres parámetros. Los autores concluyen que la fijación del maléolo posterior se asocia a mejor reducción sindesmótica, y que la fijación combinada eliminó las malreducciones en esta cohorte prospectiva de 74 pacientes. Limitación: estudio unicéntrico, sin aleatorización — la asignación por grupos dependía de la morfología fracturaria. El abstract no describe el tipo de fijación sindesmótica usada en cada grupo.
Estudio retrospectivo unicéntrico (Albany Medical Center, 2017-2020) que comparó inestabilidad lateral crónica (CLAI) tratada con: (1) suture tape augmentation sin reparación ligamentaria formal (ST, n=58, 72.5%) vs. (2) Broström modificado + Internal Brace (n=22, 27.5%), con seguimiento mínimo de 12 meses. Resultados a 12 meses: satisfacción 87.5% (ST) vs. 90.9% (Broström+IB), p=0.67; dolor persistente 32.7% vs. 22.7%, p=0.38; inestabilidad recurrente 6.9% vs. 4.5%, p=0.70; cirugía de revisión 12.1% vs. 4.5%, p=0.32. Ninguna diferencia fue estadísticamente significativa en el tamaño muestral disponible. Los autores concluyen que los hallazgos son preliminares y requieren confirmación en estudios prospectivos con mayor poder estadístico.
Con el tamaño muestral disponible (n=80), el estudio no detectó diferencias estadísticamente significativas entre suture tape solo y Broström + Internal Brace en satisfacción, dolor persistente, inestabilidad recurrente ni revisión quirúrgica a 12 meses. Sin embargo, la tasa de revisión fue del 12.1% para ST vs. 4.5% para Broström+IB (p=0.32) — una diferencia clínicamente relevante que el estudio no tuvo poder para confirmar. Los propios autores reconocen que los resultados son preliminares. Limitaciones: retrospectivo, unicéntrico, n insuficiente para conclusiones definitivas, las tasas son descriptivas. El abstract no describe criterios de selección entre técnicas.
Estudio retrospectivo de base de datos nacional (PearlDiver Mariner) de artrodesis MTF1 primaria vs. revisión/salvamento ipsilateral tras procedimientos previos del hallux (corrección HV, queilectomía, artroplastia o fusión previa), con exclusión de trauma, infección y seguimiento <2 años. Tras propensity score matching 1:1, n=2099 pacientes por grupo. Complicaciones a 30 días: similares (revisión 3.7% vs. primaria 3.1%, p=0.30). A 2 años: cualquier reoperation 12.6% vs. 8.2% (p<0.001); refusión 7.2% vs. 4.4% (p<0.001); remoción de hardware 5.4% vs. 2.1% (RR 2.51, p<0.001); diagnóstico de pseudoartrosis 9.9% vs. 4.1% (p<0.001); complicaciones de herida 6.7% vs. 4.2% (p<0.001). Uso de opioides postoperatorio mayor en revisión en todos los puntos de tiempo evaluados (30 días: 38.7% vs. 34.4%, p=0.003; 1 año: 56.7% vs. 51.5%, p=0.001).
La artrodesis MTF1 de revisión tiene riesgo perioperatorio a 30 días similar a la primaria (3.7% vs. 3.1%, p=0.30), pero a 2 años presenta significativamente más pseudoartrosis (9.9% vs. 4.1%), más reoperaciones (12.6% vs. 8.2%) y mayor remoción de hardware (RR 2.51). Esto es relevante para consejería preoperatoria: el paciente que va a revisión de MTF1 tiene aproximadamente el doble de tasa de pseudoartrosis. Los autores señalan que la estrategia de fijación y la suplementación biológica no fueron evaluadas — son variables que podrían impactar el resultado pero no están disponibles en la base de datos administrativa. Limitación: base de datos de claims, sin datos de técnica quirúrgica ni factores biológicos locales.
Serie retrospectiva consecutiva de fractura de calcáneo intraarticular desplazada Sanders tipo IV tratada con abordaje sinus tarsi entre 2014 y 2024. Tras exclusiones predefinidas, n=51 fracturas con seguimiento mínimo 24 meses. Media de seguimiento: 58.2 ± 27.9 meses. Edad media 45.5 ± 16.5 años. Parámetros radiológicos: ángulo de Böhler: -6.4 ± 9.8° preop → 22.4 ± 7.3° postop temprano → 20.4 ± 7.4° al final del seguimiento (p<0.001 en todas las mediciones). Ángulo de Gissane, altura y longitud calcaneal mejoraron significativamente (todos p<0.001). Resultados finales: VAS mediana 2; AOFAS hindfoot mediano 81. Reoperación: 7 pacientes (14%). Sin infección profunda, sin malunión, sin pseudoartrosis reportadas en la serie.
El abordaje sinus tarsi para fracturas Sanders IV muestra, en esta serie retrospectiva de 51 casos con seguimiento medio de 58 meses, mejoría radiológica sostenida del ángulo de Böhler (de -6.4° a 20.4° al seguimiento final) y resultados funcionales que los autores describen como satisfactorios (AOFAS mediana 81, VAS mediana 2). La tasa de reoperación fue 14%, sin infección profunda ni pseudoartrosis en la cohorte. Los autores concluyen que el abordaje sinus tarsi mostró resultados radiológicos y funcionales satisfactorios a mediano plazo en Sanders IV, y llaman a estudios comparativos prospectivos para definir mejor su rol en este subtipo. Limitación: serie de un solo centro sin grupo control — no compara con abordaje extenso lateral.
Estudio retrospectivo (PearlDiver M91Ortho) de pacientes sometidos a revisión de reparación de Aquiles dentro de las 8 semanas de la reparación primaria, excluyendo diabetes mellitus. n=759 pacientes, estratificados por intervalo entre operaciones: 0-2 semanas, 2-4 semanas, 4-6 semanas, y 6-8 semanas. Complicaciones evaluadas: TVP, TEP, infección superficial y profunda de sitio quirúrgico (SSI), dehiscencia de herida, desbridamiento y SDRC. Hallazgo principal: las tasas de complicación global fueron significativamente más altas en los grupos de 2-4 y 4-6 semanas respecto a los grupos de 0-2 y 6-8 semanas. Dehiscencia de herida fue más frecuente en 2-4 y 4-6 semanas vs. el grupo de 0-2 semanas. SSI superficial ocurrió solo en el grupo de 2-4 semanas. SSI profunda fue mayor en los grupos de 2-4 y 4-6 semanas respecto al grupo de 6-8 semanas.
Los datos sugieren que la revisión del Aquiles realizada entre 2 y 6 semanas de la reparación primaria se asocia a mayor riesgo de complicaciones agudas (dehiscencia de herida, SSI profunda) en comparación con hacerla antes de las 2 semanas o después de las 6 semanas. Los autores proponen que existe una "ventana de riesgo" entre 2-6 semanas atribuible a la hipovascularidad del tendón y a la biología del proceso de cicatrización. Limitaciones fundamentales: base de datos administrativa, sin datos de causa de revisión, tipo de revisión, ni detalles técnicos. La muestra excluye diabéticos — que son el grupo de mayor riesgo en cirugía de Aquiles. El abstract no permite extraer tasas numéricas por grupo para comparación directa.
Análisis interino a 48 meses de un estudio prospectivo multicéntrico de 5 años en curso que evalúa la artrodesis triplanar de la primera articulación tarsometatarsiana (1TMT) con corrección instrumentada en hallux valgus. n=173 pacientes enrolados, 146 completaron la visita de 48 meses. Recurrencia radiológica definida como HVA >15° postoperatorio. Recurrencia a 48 meses: 12 pacientes (8.2%). Evaluación de la posición del sesamoideo tibial (TSP) a las 6 semanas postoperatorias: TSP ≤3 redujo la probabilidad de recurrencia en 95% respecto a TSP >3. Los autores concluyen que la corrección inicial de la rotación axial y la posición del sesamoideo es importante para mantener la corrección a largo plazo y lograr buenos resultados reportados por el paciente.
El hallazgo central del estudio es que una posición del sesamoideo tibial ≤3 en la radiografía de control a las 6 semanas postoperatorias reduce la probabilidad de recurrencia radiológica (HVA >15°) en un 95% respecto a TSP >3 a los 4 años de seguimiento. La tasa de recurrencia global fue 8.2% a 48 meses. Los autores enfatizan la importancia de la corrección triplanar — especialmente la desrotación del primer radio — como determinante de la durabilidad de la corrección. Limitación del análisis interino: el estudio completo de 5 años no ha concluido. El abstract no describe los tipos de implante o técnicas de fijación usadas entre centros, ni los scores funcionales por grupo de recurrencia.
Janik y Grzelecki (Foot and Ankle Surgery, Nivel II prospectivo) demuestran en 74 pacientes con fractura de maléolo posterior que la fijación combinada de maléolo posterior + anterior se asoció a 0% de malreducción sindesmótica evaluada por CT, versus 10% con solo maléolo posterior y 29% sin ninguna fijación adicional. La malreducción sindesmótica es uno de los predictores de peores outcomes a largo plazo en fracturas de tobillo complejas — su eliminación tiene impacto directo en el resultado funcional del paciente.
Cherelstein et al. (PearlDiver, n=759, excluyendo DM) identifican que la revisión del tendón de Aquiles entre 2 y 6 semanas de la reparación primaria se asocia a tasas significativamente más altas de complicaciones agudas — dehiscencia de herida e infección quirúrgica profunda — en comparación con revisar antes de las 2 semanas o después de las 6 semanas. Los autores proponen un concepto de "ventana biológica de riesgo" en este período, relacionado con la hipovascularidad del Aquiles durante la fase de remodelación temprana.
Janik y Grzelecki (n=74, Nivel II) demuestran que la fijación del maléolo posterior redujo la malreducción sindesmótica de 29% a 10%, y la fijación combinada (posterior + anterior) la llevó a 0% por CT. El dato relevante es que la reducción anatómica del maléolo posterior contribuye directamente a la reducción sindesmótica — un aspecto biomecánico ya descrito pero ahora con evidencia prospectiva en CT. El abstract no describe el tipo de fijación sindesmótica adicional usada en los grupos.
McDevitt et al. (PearlDiver, n=2099 por grupo) muestran que la artrodesis MTF1 de revisión tiene el mismo riesgo a 30 días que la primaria (3.7% vs 3.1%, p=0.30), pero a 2 años duplica la tasa de pseudoartrosis (9.9% vs 4.1%) y de reoperación (12.6% vs 8.2%). Dato para consejería preoperatoria: el paciente en contexto de revisión de hallux debe ser informado del mayor riesgo de pseudoartrosis a 2 años. El estudio no evaluó estrategia de fijación ni suplementación biológica.
Hatch et al. (multicéntrico prospectivo, n=146 a 48 meses) reportan que TSP ≤3 a las 6 semanas postop redujo la recurrencia radiológica (HVA>15°) en 95% respecto a TSP>3. Recurrencia global a 4 años: 8.2%. El mensaje es que la corrección de la rotación axial del primer radio — reflejada en la posición del sesamoideo — es determinante para la durabilidad de la corrección. El estudio no detalla criterios funcionales de recurrencia en el abstract.